Fenómeno del Niño: por qué los sistemas cerrados de acuaponía resisten mejor la sequía — El Oasis
Estrategia técnica

Fenómeno del Niño: por qué los sistemas cerrados de acuaponía resisten mejor la sequía

Karin Abbull Ferreira Bucheli·Experto técnico en piscicultura y acuaponía, El Oasis

Cada vez que se anuncia un Fenómeno del Niño en Colombia, la primera preocupación de un piscicultor no es el precio del alimento ni el mercado — es si va a tener suficiente agua, y de la calidad que necesita, durante los meses que dure la sequía. Es una preocupación bien fundada: buena parte de la piscicultura tradicional en el país depende directamente de ríos, quebradas o pozos que bajan su caudal justo cuando más se necesitan.

La buena noticia es que esto no es un problema sin solución técnica. Es, de hecho, exactamente el tipo de escenario para el que existen los sistemas cerrados — y es una de las razones por las que en El Oasis venimos insistiendo tanto en tanques de geomembrana con biofloc en vez de estanques de tierra convencionales.

Cómo golpea el Fenómeno del Niño a la piscicultura tradicional

El impacto no es uno solo, son varios que se combinan al mismo tiempo:

El resultado que hemos visto repetirse en Colombia en fenómenos anteriores: mortalidades altas no por un solo evento catastrófico, sino por la acumulación silenciosa de estos tres factores durante semanas.

Por qué un sistema cerrado en tanques cambia el panorama

Un sistema de producción en tanques de geomembrana con biofloc no depende de un río ni de un pozo para mantenerse — es, por diseño, un sistema de recambio mínimo. Eso significa que la variable que más golpea a la piscicultura tradicional durante El Niño (la disponibilidad externa de agua) deja de ser una amenaza directa para la operación.

Eso no quiere decir que un sistema cerrado sea inmune a la sequía. Significa que el reto se traslada de "conseguir agua" a "manejar bien la que ya tienes" — y ahí es donde sí hay que reforzar el manejo técnico:

La acuaponía suma una capa adicional de resiliencia

Cuando el sistema además integra un componente vegetal (acuaponía propiamente dicha), el agua que ya se está reutilizando para los peces hace un trabajo doble: los nutrientes que salen del sistema de peces alimentan el cultivo vegetal, en vez de tener que descartarse. En un contexto de escasez, eso significa producir dos veces con la misma agua — pescado y cultivo — en lugar de necesitar fuentes de agua separadas para cada uno.

No es una solución mágica ni gratuita: sigue requiriendo el mismo manejo técnico riguroso del que hemos hablado en otros artículos de esta bitácora (relación carbono:nitrógeno, oxígeno disuelto, seguimiento constante). Pero estructuralmente, es un sistema diseñado para depender menos del entorno — y eso es exactamente lo que se necesita cuando el entorno deja de cooperar.

Qué hacer si todavía produces en sistema abierto

Si tu operación hoy depende de un estanque de tierra con fuente externa de agua, un Fenómeno del Niño no es el momento ideal para hacer una transición completa de un día para otro — pero sí es el momento de al menos asegurar una reserva de agua propia (un tanque reservorio de buen tamaño) que te dé margen de maniobra mientras evalúas con calma un sistema más resiliente para el mediano plazo.


📄 Para profundizar

Cartillas: Acuaponía desde Cero

Aprende a montar y manejar un sistema de acuaponía, uno de los más eficientes en el uso del agua.

Ver la cartilla →

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